Desperté y lo primero que hice fue ver tu rostro y acariciarlo mientras dormías. Sentía como todo mi dolor se iba al rozar tu piel. Veía tu figura, desnuda entre las sábanas y supe en ese momento que estaba en el cielo, que estaba a tu lado en un sueño que jamás acabaría. Cerrar los ojos y alzar el vuelo, volar sin mirar atrás hacia un destino en tus pensamientos. Quiero hacer que cada segundo a tu lado sea el mayor siglo de nuestras vidas porque respiro de tu aire, ya que de ti tiende mi último aliento, quiero sentirte parte de mí, sé que no es tan difícil como lo pensamos, que hablamos mirándonos a los ojos, que sabemos ser los dos andando por un mismo camino, atados para siempre.
Cynthia Mosate
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