Siempre andamos buscando la felicidad. ¿Pero en qué consiste la felicidad? La propia palabra viene del latín: Felix (fertil). El diccionario nos dice: “Un estado emocional que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada. Tal estado propicia paz interior, un enfoque del medio positivo, al mismo tiempo que estimula a conquistar nuevas metas.”
Pues bien, partiendo de la base, la felicidad reside en el positivismo del medio, en la esperanza por ver algo de luz en la más profunda oscuridad, deberíamos decir que nuestra actitud debería ser positiva siempre, buscando el lado bueno en lo negativo. Cada uno poseemos nuestras metas, y la lucha por conseguirlas es lo que proporciona felicidad, una felicidad pasajera que nos da fuerzas para alcanzar lo propuesto. El hombre no suele contentarse con sus propios anhelos, siempre quiere lo que no posee, y eso hace menguar dicha felicidad. El estado anímico de cada humano es único e individual, aunque puede ser compartido, por tanto su felicidad irá en función de sus buenos recuerdos. Toda felicidad es relativa, cada persona nos contentamos o conformamos con algo concreto, lo que para muchos no es nada, para otros es mucho. La felicidad total es casi bien algo utópico, ya que en la vida residen problemas, siempre, son el motor vital aunque no nos guste, quizá ese mal actual sería un futuro positivo. Cuando personas, sentimientos, agentes externos no nos ayuden a conseguir nuestra felicidad deberíamos apartarlos totalmente de nuestra vida. No son más que zarzas, baches en un camino hacia la alegría. Si no buscamos la felicidad, si no buscamos esa luz en la oscuridad, nos mantendremos en tinieblas de nuestro propio ser, preguntándonos una y otra vez por qué no fuimos felices.
Cynthia Mosate
Taeyang - Eyes, nose, lips (Lyrics + Download)
Hace 11 años